La aviación mexicana vive un momento decisivo con la creación del grupo “Más Vuelos”, resultado del acuerdo alcanzado el 19 de diciembre de 2025 entre Viva Aerobus y Volaris para conformar una sociedad controladora. Según lo publicado por América Vuela en esa fecha, la iniciativa busca generar economías de escala, ampliar la conectividad y fortalecer la posición financiera de ambas aerolíneas, con un impacto directo en la expansión de rutas punto a punto y la generación de puestos de trabajo.
En este contexto, los sindicatos han fijado posiciones encontradas. El Sindicato de Trabajadores de la Industria Aeronáutica, Similares y Conexos de la República Mexicana (STIA), en su comunicado del 5 de agosto de 2026, reafirmó su respaldo al acuerdo: “De concretarse, esta integración tiene el potencial de fortalecer la estabilidad laboral y abrir nuevas oportunidades de empleo y desarrollo para nuestros agremiados”. La organización subrayó que el crecimiento de operaciones y la necesidad de personal técnico especializado traerán consigo beneficios para pilotos, sobrecargos y personal en tierra, comprometiéndose a acompañar el proceso regulatorio con responsabilidad y respeto a las determinaciones de la autoridad.
Por su parte, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA de México) adoptó una postura más cautelosa durante su Asamblea conmemorativa. El Capitán Jesús Ortíz Álvarez, secretario general de ASPA advirtió que “si la fusión agrupa más del 60% de la planta laboral, el impacto sería crítico”, señalando que las diferencias contractuales y salariales entre sindicatos podrían derivar en una baja de estándares laborales. Añadió: “Esta fusión bajaría los estándares. Siempre los trabajadores tenemos que ver hacia arriba desde el punto de vista laboral”.
Además, ASPA destacó que ya fue requerida por la Comisión Nacional Antimonopolio, a la cual respondió un cuestionario de 11 preguntas técnicas y laborales. “Esas preguntas ya los tiene la Comisión, yo nada más estoy a la espera de que ellos obviamente resuelvan”, puntualizó Ortíz Álvarez, subrayando que el aspecto laboral debe ser considerado con el mismo peso que la competencia comercial. También expresó preocupación por la posible incorporación de pilotos extranjeros, pese al superávit de aviadores nacionales.
El contraste entre ambas posturas refleja la tensión que acompaña a la creación de “Más Vuelos”: mientras el STIA ve en la integración una oportunidad para consolidar la industria y garantizar estabilidad, ASPA alerta sobre riesgos de precarización y pérdida de poder adquisitivo. El desenlace dependerá de la resolución de las autoridades regulatorias, pero lo cierto es que la fusión se perfila como un parteaguas para la aviación mexicana, entre la promesa de expansión y la necesidad de blindar los derechos laborales.
Cabe señalar que el STIA es el sindicato titular de Viva y Volaris, mientras que ASPA representa a los pilotos de Aeroméxico.
Imagen: Archivo Alejandro Torres


