Desde las instalaciones de LSG Sky Chefs, cercanas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), Delta Air Lines presentó a periodistas y creadores de contenido la experiencia Delta First, una propuesta que busca que la gastronomía a bordo sea tan memorable como el propio vuelo.
“En Delta buscamos que la experiencia premium se perciba en cada detalle. La gastronomía es una parte muy importante de ese recorrido”, afirmó Soledad Lago Rodríguez, directora de comunicaciones de Delta para América Latina, al destacar que cada menú se diseña considerando sabor, calidad y preferencias de los pasajeros.
El recorrido permitió observar procesos clave: desde la recepción de materia prima (con controles de temperatura que deben mantenerse entre 0 y 5 grados), hasta la preparación de menús especiales como kosher y halal, que requieren certificaciones específicas y sellado inviolable.

“Nuestro sistema está basado en HACCP, un análisis de riesgos que asegura puntos críticos como la cocción o el enfriamiento rápido en menos de cuatro horas”, explicó Jorge Rosado, gerente de cuentas de LSG Sky Chefs México. Añadió que la NOM 251 y la supervisión de autoridades como Cofepris y SENASICA forman parte del marco regulatorio que se cumple “a rajatabla”, junto con auditorías sorpresa contratadas por Delta.
Rosado detalló que nada queda al azar: la fruta y verdura se lavan en tinas especiales, los platos y vajillas se desinfectan a 82 grados, y los carritos de servicio se lavan con hidrolavadoras industriales. “Si recibimos algo que está mal ya tenemos un problema. Por eso cada registro de calidad se mide en formato y no puede quedar al azar”, subrayó.
La operación también exige flexibilidad: vuelos como el 642 a Salt Lake City, operado con un Airbus A319, con 16 platos en cabina, contrastan con equipos mayores como el Boeing 757 hacia Nueva York, donde se preparan más de 30 alimentos y se atienden solicitudes kosher, una de las más frecuentes en esa ruta. “La aviación es muy dinámica, tenemos que estar atentos a cambios de último minuto”, dijo Rosado, al explicar cómo la cocina ajusta cantidades y menús según las variaciones de equipo.

Delta First ofrece mayor comodidad y atención personalizada desde el aeropuerto, con acceso a Sky Priority y servicios prioritarios de documentación, seguridad y manejo de equipaje.
A bordo, los pasajeros disfrutan de hasta 8 pulgadas adicionales de espacio para las piernas y mayor reclinación. En muchas rutas, la cabina cuenta con pantallas de 11 pulgadas y más de 1,000 horas de entretenimiento gratuito, además de alimentos y bebidas de temporada, café Starbucks, cerveza, vino y bebidas alcohólicas de cortesía, según la ruta.
Además de la cocina, Delta mostró la renovación constante de sus menús, con platillos como camarones con grits de la chef Mashama Bailey, ravioles de espinaca y ricotta, y la incorporación de Tito’s Handmade Vodka como bebida premium. La estrategia culinaria global se apoya en figuras como el chef José Andrés y la Master Sommelier Andrea Robinson, quienes aportan innovación y curaduría al programa gastronómico.
El compromiso también incluye sustentabilidad: vasos de papel, kits de amenidades desarrollados con la marca mexicana Someone Somewhere y la eliminación de más de 25 artículos de plástico de un solo uso.
La presentación de Delta First en México coincidió con un momento decisivo para la aerolínea: hace apenas unas semanas, la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito en Estados Unidos dejó sin efecto la orden del Departamento de Transporte que buscaba terminar el acuerdo de colaboración conjunta entre Delta y Aeroméxico. Con ello, la alianza estratégica se mantiene vigente, asegurando continuidad en la conectividad y en los beneficios para los pasajeros que viajan entre ambos países.
“Estamos convencidos de que este acuerdo agrega valor. En diez años hemos transportado más de 63 millones de pasajeros bajo esta colaboración, con muchísima cooperación en aeropuertos, cocinas y servicio. Si la decisión hubiese sido distinta, nos habríamos adaptado, pero hoy celebramos que la Corte haya confirmado que la alianza puede seguir funcionando”, expresó Agustín Durand, gerente de ventas de Delta en México, Centroamérica y Caribe.
Durand subrayó que la resolución judicial no solo respalda la operación conjunta, sino que permite seguir compartiendo mejores prácticas entre ambas aerolíneas. En 2025, la alianza operó 62,110 vuelos, con un crecimiento de 4% en asientos frente a 2024, conectando 14 ciudades en México con 32 en Estados Unidos. En total, se recorrieron más de 1.1 mil millones de kilómetros y se realizaron 495,000 viajes entre ambos países. “Aeroméxico opera unos 150 aviones y Delta más de mil. Esa diferencia de escala nos permite aportar experiencia y elevar el servicio de todos”, añadió.
La directora de comunicaciones de Delta para América Latina, Soledad Lago, complementó que la aerolínea avanza en la renovación de cabinas y en la incorporación de productos sustentables, con el objetivo de que cada detalle (desde la gastronomía hasta la conectividad a bordo) refuerce la identidad premium de la marca.

Con esta presentación, Delta reafirmó que detrás de cada platillo servido a miles de metros de altura existe un entramado de procesos, normas y auditorías que garantizan calidad, seguridad y una experiencia premium para el pasajero. Y lo hizo en un contexto en el que su alianza con Aeroméxico acaba de recibir respaldo judicial en Estados Unidos, asegurando que la conectividad y la propuesta de valor seguirán creciendo en la región.
Imágenes: Alejandro Torres




