SWISS y el Museo Suizo del Transporte trabajan para preservar una pieza única de la aviación suiza: el último Airbus A340 300 de la flota tendrá un hogar permanente en Lucerna una vez concluida su vida operativa. Durante dos décadas, el A340 fue columna vertebral de las operaciones de largo alcance de SWISS, conectando Suiza con el mundo y marcando el cierre de la era de los aviones de cuatro motores en la aerolínea.
Martin Ettlinger, director del Museo, destacó: “Tener un Airbus A340 en nuestra colección es una oportunidad única para preservar la historia de la aviación suiza y ponerla al alcance del público. Traer un avión de este tamaño a Lucerna es un reto enorme, pero trabajamos con SWISS y otros socios para hacerlo posible.”
SWISS donará el avión al museo, que asumirá los costos de transporte, adecuaciones estructurales y creación de una experiencia interactiva dentro de la aeronave. Jens Fehlinger, director general de SWISS, subrayó: “Nuestro objetivo es claro: llevar este A340 a Lucerna a principios de 2028. Ahora debemos trabajar con nuestros socios para lograr su extraordinario viaje.”
El proyecto implica trasladar un avión de 125 toneladas desde Zúrich, integrarlo en la exhibición y cumplir con estrictos requisitos técnicos y regulatorios. La financiación, estimada en millones, deberá asegurarse antes de finales de 2026 mediante fundaciones, patrocinadores y empresas. Un comité encabezado por Christoph Franz, presidente de la Asociación del Museo y exdirector de SWISS, ya dialoga con posibles benefactores.
El museo, que ya conserva el Convair 990 “Coronado” de Swissair, sumaría así otro testigo clave de la aviación nacional. La decisión final dependerá de que se aseguren transporte, permisos y recursos.
Imágenes: SWISS



