Noruega recibió su primer Bristell B23, aeronave que voló directamente desde la fábrica en Kunovice, República Checa hasta Kjeller y que marca el inicio de una renovación de flota en la Oslo Flight Academy, con la incorporación de tres aviones totalmente nuevos.
El B23 se integra a la flota de entrenamiento de la academia y se convierte en el primer ejemplar registrado en el país. Con sede en Stabekk y bases en Kjeller y Rakkestad, la escuela ofrece formación desde la Licencia de Piloto Privado hasta cursos comerciales, en un contexto de creciente demanda de pilotos en Noruega.
“Estamos muy orgullosos de presentar el primer Bristell B23 de Noruega en el registro nacional. Para nosotros, esto se trata ante todo de la calidad de nuestra formación. Nuestros estudiantes deben entrenar en aviones modernos desde el primer momento, mientras construimos la capacidad necesaria para atender la creciente demanda de formación de pilotos”, afirmó Ole Martin Walberg, director y gerente responsable de la academia.
La inversión contempla tres aeronaves: el primero ya entregado y dos adicionales en 2027. “Con tres Bristell B23 completamente nuevos damos un paso importante en el desarrollo de la academia. Nuestra ambición es construir una de las flotas de entrenamiento más modernas de la región nórdica y preparar a nuestros estudiantes para las siguientes etapas de sus carreras en la aviación”, añadió Walberg.
El B23 912iS ofrece ventajas operativas clave: velocidad de crucero de 106 KTAS (196 km/h), consumo reducido de 16,3 L/h al 75% de potencia y un alcance de 1,445 km (780 NM) con autonomía de 7.2 horas. Para las escuelas, esto significa vuelos de navegación largos y acumulación de horas sin costos de combustible excesivos.
La cabina, de 130 cm de ancho, permite comodidad en vuelos prolongados, mientras que la aviónica digital y los controles simplificados reducen errores en la formación inicial. Certificado bajo EASA CS 23, el fuselaje metálico garantiza durabilidad frente a los ciclos intensivos de entrenamiento.
Con esta incorporación, la Oslo Flight Academy refuerza su capacidad de crecimiento y se posiciona para ofrecer una formación moderna y competitiva en la región nórdica.
Imágenes: Bristell



