De acuerdo con información difundida el 5 de mayo por el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos (RIVM, por sus siglas en inglés), el pasajero abordó el vuelo KL592 el pasado 25 de abril de 2026 en el Aeropuerto Internacional de Johannesburgo con destino a Ámsterdam. Sin embargo, debido a su condición de salud, la tripulación decidió impedir que continuara el viaje antes del despegue.
Tras el descenso del pasajero, el Boeing de KLM continuó su itinerario hacia los Países Bajos. El vuelo operaba también bajo códigos compartidos con Air France, Delta Air Lines y Scandinavian Airlines.
Días después, las autoridades neerlandesas confirmaron que el pasajero falleció en Johannesburgo a consecuencia de una infección por hantavirus. La aerolínea expresó sus condolencias a los familiares y aseguró estar colaborando con las autoridades sanitarias.
Como medida preventiva, el servicio de salud GGD Kennemerland comenzó a contactar a los pasajeros que viajaron en ese vuelo. Según el RIVM, la variante detectada corresponde a la cepa andina del hantavirus, la cual en casos excepcionales podría transmitirse entre personas, aunque los especialistas señalan que esto es extremadamente raro y normalmente requiere contacto muy cercano.



