Aeroméxico anunció una alianza con la cadena mexicana Bobo Burgers para incorporar una hamburguesa de autor a su menú, dirigida a pasajeros de Clase Premier y Premier One en vuelos internacionales de más de tres horas que despegen desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), con rutas hacia destinos como Cali, Chicago, Buenos Aires o Madrid, por mencionar algunos. La activación estará disponible a partir de las 10:00 horas locales.
Los pasajeros interesados podrán solicitar el platillo a través de la plataforma Meal Preselect hasta 24 horas antes del vuelo; «Los clientes que deseen degustar este platillo deberán solicitarlo a través de la plataforma Meal Preselect, la cual permite personalizar los alimentos que reciben a bordo hasta 24 horas antes del vuelo”, mencionó, Andrés Castañeda, vicepresidente de Digital y Experiencia al Cliente en Aeroméxico.
La colaboración es el resultado de casi ocho meses de pruebas técnicas y gastronómicas entre el equipo de Bobo Burgers, su chef Antonio Hernández Rosales y los equipos de Aeroméxico, que ajustaron recetas, procesos y empaques para mantener la calidad y el sabor a 10,000 pies.

Durante las pruebas iniciales se sirvieron más de mil hamburguesas y los responsables destacan la alta aceptación: se modificaron las proporciones de grasa en la carne, se reformuló la emulsión de las salsas para evitar que se descomponga con la presión en cabina y se adaptó el pan y el sistema de recalentado en los hornos de a bordo para minimizar pérdidas de textura y sabor. Aeroméxico subraya que la herramienta de preselección ha incrementado su uso del 30% al 60% entre los pasajeros que la emplean, lo que permite ampliar la variedad de opciones (de dos o tres alternativas a hasta seis u ocho en pruebas) y reducir la presión operativa que antes dejaba a pasajeros en filas posteriores sin la opción deseada.
Para Bobo Burgers, la alianza representa la oportunidad de demostrar que es posible ofrecer alimentos de alta calidad en las alturas: su fundador Carlos Salame explicó que el proceso fue complejo por las limitaciones de la cocina en vuelo, pero que el resultado respeta la identidad y los estándares de la marca.
Desde la perspectiva de Aeroméxico, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de experiencia al cliente que incluye renovaciones de salones Premier, una nueva aplicación y reconocimientos de puntualidad y servicio; la aerolínea busca con estas alianzas impulsar la personalización, elevar el Net Promoter Score y promover productos mexicanos entre los más de 25 millones de pasajeros que visitan el país.
Técnicamente, el proyecto implicó coordinar al comisariato, a la tripulación de cabina y a los equipos de calidad para definir el punto de servicio ideal y los procedimientos de manipulación; se trabajó en detalles como el envasado de salsas por separado para evitar que el picante afecte a los comensales y en un diseño de empaque que se ajuste a las limitaciones de espacio y temperatura en cabina.
Operativamente, la preselección facilita la planificación de menús estacionales y opciones especiales (vegetarianas, veganas, etc.), y en las pruebas, la hamburguesa de Bobo mostró una demanda casi 100% superior a la opción genérica previa, según datos compartidos por la aerolínea.
Aeroméxico no descarta ampliar este tipo de colaboraciones a otros segmentos de pasajeros en el futuro, aunque reconoce que escalar la oferta implica retos logísticos y de volumen.
Por ahora, la alianza con Bobo Burgers se presenta como una apuesta por la diferenciación del servicio, la promoción de productos mexicanos y la mejora continua de la experiencia a bordo, con la preselección digital como herramienta clave para que el pasajero reciba exactamente lo que eligió antes de abordar.
Imágenes: Alejandro Torres




