El 25 de mayo de 2026, Virgin Australia incorporó oficialmente a su flota el Boeing 737 número 150, un avión que simboliza tanto la transformación de la compañía como el reconocimiento a su equipo humano. La aeronave, denominada “Lake Centenary”, destaca por su librea retro en rojo y por un detalle único: los nombres de más de 8,000 empleados grabados en los compartimentos superiores de la cabina.
Emerson recordó que Virgin Australia inició operaciones en el año 2000 con apenas dos aviones y una ruta, y que hoy, tras 26 años, celebra un logro monumental al alcanzar 150 entregas.
La llegada de Lake Centenary también refleja la apuesta de la aerolínea por la eficiencia y la sostenibilidad. El 737 8 MAX, del cual este avión forma parte, ofrece un 19% más de eficiencia en consumo de combustible respecto a los 737 800 actuales y es 50% más silencioso, reduciendo emisiones y ruido de manera significativa. “La renovación de flota es la palanca más impactante que tenemos para reducir emisiones en el corto y mediano plazo, mientras mejoramos la eficiencia operativa y la experiencia de nuestros pasajeros”, añadió Emerson.
La Primera Oficial Amy Dunn destacó el orgullo de la tripulación: “Es un reconocimiento increíble tener nuestros nombres impresos en este avión tan especial. Estoy segura de que pilotos y tripulantes estarán ansiosos por volar en él”.

El vuelo inaugural de Lake Centenary se realizó como VA308 entre Brisbane y Melbourne, y su llegada será celebrada en junio con un Family Day en el hangar de Virgin Australia en Brisbane. Como parte de su tradición, la aerolínea continúa nombrando sus aviones en honor a cuerpos de agua australianos, reforzando su vínculo con el entorno natural del país.
Imágenes: Virgin Australia




