En un sector que tradicionalmente ha sido dominado por el género masculino, las aviadoras han incrementado su presencia en los últimos años. Hoy en día, en la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA de México), representan el 7.84% de la plantilla de pilotos activos, lo que está por encima del 5.8% que es el promedio mundial.
A este respecto, el Capitán Jesús Ortiz Álvarez, secretario general de ASPA, afirmó que: “La igualdad no es un discurso, es una responsabilidad sindical. En ASPA trabajamos todos los días para que ninguna piloto tenga que demostrar el doble por el hecho de ser mujer. Hoy podemos decir con claridad que en materia de equidad de género hemos construido condiciones de ingreso, desarrollo y ascenso basadas en el mérito y la capacidad. Sin embargo, también somos conscientes de que aún existen retos por resolver, particularmente cerrar la brecha salarial que persiste entre distintos esquemas de contratación. Nuestra responsabilidad es seguir avanzando hasta garantizar condiciones verdaderamente justas, dignas y equitativas para todas y todos los pilotos.”
ASPA sabe que la equidad no es dividir, es equilibrar; por ello, impulsa acciones como el Convenio de Gravidez con Grupo Aeroméxico que busca proteger a las aviadoras durante embarazo y lactancia, e incluye a los compañeros a través del permiso de paternidad. Asimismo, buscando garantizar espacios libres de violencia y discriminación para las y los pilotos y colaboradores de ASPA, fue el primer sindicato en México en implementar un Protocolo de Actuación para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia de Género.
En este sentido, la Cap. Yessica Camuñas Elizondo, Secretaría de Género e Igualdad Sustantiva de ASPA, destacó: “La participación femenina en la aviación no es una concesión, es un derecho. Cada piloto que hoy ocupa una cabina representa años de lucha colectiva. Nuestro compromiso es claro: impulsar condiciones que permitan a más mujeres desarrollarse plenamente, sin obstáculos estructurales ni barreras invisibles.”
ASPA de México reconoce que aún existe trabajo pendiente. La brecha de género en la industria aérea es una realidad global y nacional; sin embargo, como sindicato asumimos un papel activo en su transformación. ASPA seguirá colaborando con el Poder Legislativo y con las aerolíneas para adecuar marcos normativos, fortalecer derechos laborales y fomentar la participación femenina en todos los niveles de la aviación.
Porque la igualdad sustantiva no es una meta lejana, es una construcción diaria. Y en ASPA, esa construcción se hace en colectivo.
Imágenes: ASPA



